El hombre en busca del sentido
En libro podemos apreciar que darnos cuenta que la viva es muy fácil y hermosa porque ni siquiera hemos experimentado el verdadero sufrimiento y el dolor le ser humillado constantemente por cuestiones fuera de nuestro control. La viva que nos relata este libro nos dice que la idea en la que piedad y simpatía aparecen mezcladas, sobre todo al no conocer prácticamente nada de la dura lucha por la existencia, esto nos da una pausa para darnos cuenta que nosotros vivimos muy vivimos porque no teníamos que pelear por el pan de cada día y ni siquiera por nuestra supervivencia diaria.
Además esto no era lo peor, por qué estar pensando constantemente que en cualquier momento puede llagar tu fin es una inmensa tortura que te está matando por dentro y te destruye sicológicamente por la gran cantidad de presión interior. Cuando querían eliminar prisioneros ellos solo asían un anuncio oficial diciéndole que iban hacer trasladado a un campo nuevo pero en realidad eran transportados a las cámaras de gases en donde murrian.
En el libro se relata que en Una ocasión más de 1500 personas estuvimos viajando en tren varios días con sus correspondientes noches; en cada vagón eran unos ochenta personas. Todos tenían que tenderse encima de su nuestro equipaje, lo poco que nos quedaba de nuestras pertenencias. Lo que nos izo pensar a todos que ya nunca volverían a ver la luz del día jamás y al llegar al centro de concentración se dieron cuenta de que no podrían escapar por la larga extensión de la cerca de varias hileras de alambrada espinosa; las torres de observación; los focos y las interminables columnas de harapientas figuras humanas, pardas a la luz grisácea del amanecer, arrastrándose por los desolados campos hacia un destino desconocido. Se oían voces aisladas y silbatos de mando, pero no sabían lo que querían decir. Pero en una ocasión que pensaron que iba a morir es cuan los enviaron a la cámara de desinfección en donde esperan en un cobertizo que parecía ser la antesala de la cámara de desinfección. Los hombres de las SS aparecieron y extendieron unas mantas sobre las que teníamos que echar todo lo que llevábamos encima: relojes, joyas y con esto les izo pensar que en verdad no saldrían de allí pero por suerte si salieron después.
Entonces una de las primeras reaccione que tuvieron con el paso del tiempo fue de desilusión por ya la estaban perdiendo por que una a una iban muriendo; entonces, casi inesperadamente, muchos de ellos en pesaron a tener un sentimos embargados por un humor macabro. Supimos que nada teníamos que perder como no fueran nuestras vidas tan ridículamente desnudas.
Por otra parte la vida en el campo con el paso del tiempo en peso a cambiar por que los prisioneros pasaba de la primera a la segunda fase, una fase de apatía relativa en la que llegaba a una especie de muerte emocional por el trato que resabian por parte de los guardias y de sus compañeros mismos, en cambio los prisionero recién llegado experimentaba las torturas de otras emociones más dolorosas, todas las cuales intentaba amortiguar. La primera de todas era la añoranza sin límites de su casa y de su familia lo cual hacia que estuvieran más triste y hacia que sufrimiento fuera peor pero con el paso del tiempo algunos preferían la muerte con tal de ya no ser torturados físicamente y sicológicamente. Además una de las cosas que más baño les hacía era La apatía, el adormecimiento de las emociones y el sentimiento de que a uno no le importaría ya nunca nada eran los síntomas que se manifestaban en la segunda etapa de las reacciones psicológicas del prisionero y lo que, eventualmente, le hacían insensible a los golpes diarios, casi continuos causados por casi la mínimas incitaciones o en algunas ocasiones sin razón. Pero los golpes no eran los que dolían mas sino los insultos constante que recibían. Pero a pesar de todo esto los prisioneros todavía tenían sueños muy simples pero en la situación en la que se encontraban ellos eso seria maravillo los Cuale eran tener un pan, pasteles, cigarrillos y baños de agua templada entre otras cosa porque no tenían satisfechos esos simples deseos les empujaba a buscar en los sueños su cumplimiento. Si estos sueños eran o no beneficiosos ya es otra cuestión afuera.
Pero a pesar de todo esta cosa malas loa prisioneros tuvieron la necesidad de buscar algunos pasatiempos parecido al arte en un campo de concentración ha de sorprender bastante al profano en estas cosas. El humor es otra de las armas con las que el alma lucha por su supervivencia. Es bien sabido que, en la existencia humana, el humor puede proporcionar el distanciamiento necesario para sobreponerse a cualquier situación, aunque no sea más que por unos segundos causa gran efecto positivo que les hace olvidar por un momento que están prisioneros. Además del humor también agradecían por tener tiempo para despiojarnos antes de ir a la cama, aunque ello no fuera en sí muy placentero, también gradecer por los escasos placeres de la vida del campo nos producía una especie de felicidad negativa. Los verdaderos placeres positivos, aun los más mínimos escaseaban por diversos factores y por la irritabilidad del lugar, causado por el constante acoso de los guardias o de los mismos compañeros y el constante pensamiento de que con el paso del tiempo empezaron a perder los sentimientos.